18 de mayo de 2012

Mali, entre el camello y la piragua

En 2006 viajé a Mali para navegar por la "curva del Níger", entre Mopti y Gao, haciendo una larga escala en la mítica Timbuctú y, desde allí, hacia el norte, llegar a Araouane, en el reino de la arena, siguiendo una de las más antiguas rutas caravaneras del Sahara.
Es un punto de encuentro entre dos mundos: el del camello y el de la piragua. Los camellos bajan la sal a través del desierto, y las piraguas subían el oro por el río. Llegué allí con un encargo de National Geographic: seguir la huella de algunos antepasados nuestros, hispanomusulmanes y renegados que durante la edad media y el siglo XVI, a través del desierto, alcanzaron esas latitudes, levantaron edificios, cargaron con manuscritos y guerrearon con las primeras armas de fuego conocidas en el África subsahariana... pero esa es otra historia. Hoy es un territorio reivindicado por una confusa amalgama de tuaregs, salafistas, gentes de Al-Qaeda... que recientemente se han levantado en armas para proclamar la independencia de una tierra a la que denominan Asawad.

1.- Timbuctú y el desierto: nostalgia de un sueño.














2.- La curva del Níger, el corazón del río.